sábado, 18 de diciembre de 2010

Espiritualidad: Involución Espiritual


Involución Espiritual

Si miramos a nuestro alrededor, apreciamos evidentemente que algo no está bien en el mundo. Vemos demasiada "locura" en todos los ámbitos cotidianos desde los individuos a todos los ámbitos sociales de desarrollo humano (hogar, trabajo, sociedad, escuela y universidad, política, medio ambiente, etc).

Sintomas de la involución espiritual

Hay muchas cosas por resolver y la tarea es en realidad abrumadora. Tenga paciencia y lea esta lista atentamente porque está muy relacionada al problema de la falta de aceptación del mundo al mensaje de Cristo:
  • Individuos con necesidades insatisfechas, depresión, ansiedad, crisis de parejas con aumento del divorcio, problemas laborales, comunicacionales, consumo de drogas y alcohol, iniciación sexual temprana, embarazos precoces, aborto, falta de comunicación y comprensión en la pareja, etc.
  • Hogares con poca o nula presencia materna, poco espacio y tiempo comunicacional entre los miembros de la familia, falta de respeto de padres a hijos y viceversa, desconocimiento de la autoridad paterna, padres castigadores sin diálogo con sus hijos, esposos infieles, poca comunicación con los abuelos, etc.
  • Trabajos con malos salarios, jefes tiránicos, empleados poco propensos a realizar su labor con responsabilidad, mal humor generalizado en la atención al cliente, comerciantes y clientes deshonestos, sobrefacturación y abusos generalizados de las empresas de servicios con los ciudadanos, tácticas abusivas de las empresas de telefonía e internet, contratos engañosos.
  • Sociedad con mal humor generalizado, donde sólo es necesario ver el trato cotidiano en la calle, insultos entre automovilistas y peatones, tendencia a la agresividad, poca paciencia y falta de respeto a los ancianos.
  • Escuela y universidad con profesores mal pagos, sin vocación y sin conocimientos pedagógicos para enfrentar la enseñanza, alumnos que no estudian, bajísimo nivel académico, directores sin capacidad para gestionar instituciones, poco presupuesto educativo, diferencias salariales abusivas entre personal docente y no docente, malos planes estratégicos y educativos, desorganización en el aula, docentes y alumnos que no cumplen los horarios de entrada.
  • En política, que podemos decir: políticos corruptos que se enriquecen con la gestión a través de negociados particulares y prebendas políticas, punteros políticos que en realidad son mafiosos encubiertos, gremialistas ladrones que roban a sus representados y logran sus objetivos con pandilleros armados, sobornos y aprietes. Leyes sin sentido porque no se reglamentan y si se reglamentan no se cumplen. Regalos de subsidios porque los políticos son incapaces de generar empleos genuinos, negociación con delincuentes violentos (ocupas) y regalos sociales de casas. Falta de políticas genuinas de recaudación. Funcionarios coimeros, policías y jueces corruptos. Falta de políticas educativas y sociales a largo plazo. Incapacidad para generar políticas sustentables de infraestructuras básicas en la visión logística y estratégica de la Nación a mediano y largo plazo, mala distribución de la riqueza producto de la falta de políticas educativas a largo plazo, etc.
  • En medio ambiente vemos la destrucción masiva de bosques, la deforestación del Amazonas, la pesca indiscriminada de bancos de peces y ballenas, la extinción de especies en peligro, el calentamiento global provocado principalmente por EEUU según dichos del mismísimo Al Gore.
¿Falta algo? Lamentablemente mucho. Usted puede agregar todo lo que guste a este panorama y seguramente seguirá siendo una visión parcial, porque el problema es de nunca acabar. No sólo la observación me ha permitido generar esta lista, sino también los años de predicación, la catequesis de adultos, las charlas con miembros y representantes de diversos grupos y tendencias de la comunidad. La lectura histórica nos indica que en realidad no hay problemas nuevos bajo el sol, sólo formas nuevas de presentarlos.

¿Qué es la involución espiritual?

El estudio teológico y filosófico nos permite entender que en realidad estos son SINTOMAS del mal social actual, que no es otro que la INVOLUCIÓN ESPIRITUAL.

Los teólogos, filósofos y pensadores lo llaman de diversos modos: "Secularización", "Falta de Valores", "Relajamiento Espiritual", "Mal Moral", etc.  Castellani le llama en sus trabajos "Subversión de Valores".

Sea cual sea el término descriptivo que usted pueda emplear para referirse al problema, representa un hecho fundamental: el intento humano de "acomodar" el mensaje de Cristo a los tiempos actuales. En otras palabras: el mensaje y la propuesta de vida que hace Cristo, es inmutable como la eternidad de Dios porque es la propuesta de vida para los hombres de todos los tiempos históricos humanos.

Cuando el aggiornamiento religioso pasa por la flexibilización o el "relajamiento" de las normas de Cristo, el hombre quiebra el Orden Natural y abre las puertas al pecado, facilitando así el acceso al mal.

Así como existe un Plan Divino salvífico para el hombre, existe un plan diabólico para él cuyo fin es provocar el alejamiento del hombre con respecto a su salvación. La clave de ese plan diabólico es que pueda llevarse a cabo de manera imperceptible para que el hombre no sea alertado del problema ante la presencia de cambios intempestivos, que suelen ser evidentes. Es por ello que los grandes cambios morales de una Nación no se producen de un día al otro, sino durante un período histórico prolongado hasta lograr la decadencia de la cultura.

Pasó con las grandes civilizaciones de la antigüedad: Roma, Cartago, Grecia. Sucede ahora con la Civilización Occidental.

Institucionalmente ¿cómo se llegó a este clima Anti-Cristo?

Evidentemente se llegó por culpa del hombre. A lo largo de los siglos la Iglesia no ha podido prevalecer como institución referencial porque por diversos motivos no pudo mantener el prestigio de su época dorada. Hoy en día la influencia de la Iglesia se ha reducido porque ha sufrido de los embates y ataques (a veces justificados) de la sociedad y no ha tenido la habilidad suficiente para anticiparlos y corregir los errores evidentes que se han cometido.

Pero no sólo hay enemigos de Cristo fuera de la Iglesia. También hay lobos vestidos de ovejas entre nosotros. Basta con dar un paseo por los centros de formación teológica católica y escuchar a algunos maestros que hablan escudándose en diplomas rimbombantes, pero con poca ciencia y aún menos Cristo. Lo digo con tristeza, pero es cierto: algunos centros teológicos católicos deberían ser cerrados inmediatamente para evitar seguir deformando el mensaje de Cristo. El control eclesiástico debería ser más estricto con los supuestos "profesores" de los centros académicos de formación teológica.

Pero lo cierto es que Dios es invencible y la buena noticia es que al fin nuestro Señor prevalecerá con o sin la ayuda del hombre. Pero la tarea de predicación ha sido delegada a los hombres y allí es donde hemos fracasado. Después de algo más de 2.000 años, debemos decir que las estrategias no han dado resultado y algunos laicos hemos tenido que salir a predicar para ayudar a nuestros hermanos sacerdotes. Lo cual es muy bueno, debo decir... y permitirá rejuvenecer una estructura envejecida, apuntalar lo bueno y corregir lo malo. Todo con la ayuda de Cristo, claro está.

No sólo hemos fallado en la formación teológica y filosófica de nuestros sacerdotes y fieles. También hemos fallado en la Predicación Apostólica al no saber cómo ni de qué manera difundir el mensaje de Cristo. Hemos fallado en la comunicación del mensaje salvífico y también hemos fallado en hacer ver que el mensaje de Cristo es CREIBLE, REAL y UNIVERSAL.

Individual o personalmente ¿cómo se llegó a este clima Anti-Cristo?

El principal problema del hombre es la mala interpretación de la FELICIDAD o ALEGRIA de Cristo. El hombre moderno cree que la felicidad es temporal, vale decir: cree que debe ser FELIZ EN LA TIERRA.

En realidad la mala interpretación nace desde el momento en el que el hombre no sabe cual es su propio fin y no tiene conciencia de que el hombre sólo alcanza la felicidad a partir de cumplir con su propio destino.

El universo es regido por sus propias leyes naturales y sobrenaturales. La ley sobrenatural que rige los destinos del universo es lo que los teólogos conocen como el ORDEN NATURAL, que emana directamente de Dios. Toda la ley natural de las ciencias humanas es regida por el Orden Natural emanado de Dios.

Niguna regla química, física, matemática (o científica de cualquier área), es contradictoria del Orden Natural porque el universo físico y temporal que habitamos ha emanado de Dios.

El Orden Natural no es obra de la libre determinación humana y por su propia naturaleza es inviolable. La vulneración de este orden divino introduce la violencia interior dentro del universo físico y el castigo al hombre es inmediato (calentamiento global, destrucción de ecosistemas, desigualdad política y social, etc).

Este Orden Natural debe ser restablecido para lograr el equilibrio.

El hombre está incluído justamente en el Orden Natural porque es el verdadero administrador de los bienes que se le han confiado en su paso terrenal por este universo.

El hombre también tiene un rol en ese Orden Natural: su fin es volver a Dios porque Dios fue su origen y es su destino final. Cuando el hombre cumple su fin, alcanza finalmente la felicidad de la Tierra Prometida. Pero para volver a Dios, debe crecer en su espiritualidad humana, aceptar el mensaje de Cristo y cumplir así el rol que le toca en el Orden Natural.

La vida tal cual la conocemos es una etapa en la existencia humana. Es la etapa que transcurre entre la creación y la salvación o condenación. La condenación es provocada por la negativa del hombre a aceptar el mensaje de Cristo y rebelarse de ese modo al orden que emana del mismo  Dios. La condenación implica la imposibilidad de ver a Dios en la eternidad y fallar justamente en cumplir el fin para el cual el hombre fue creado. Es haber sido creado para no poder llegar a concretar la plenitud de la existencia, porque volver a Dios es justamente eso: plenificar nuestra existencia.

Para hacerlo más claro: todos los hombres son eternos, pero algunos vivirán esa eternidad junto a Dios, otros no lo harán. Los condenará su propia determinación.

En el  intermedio de esos dos puntos cruciales de nuestra existencia que son la concepción (y formación del cigoto) y la salvación o condenación, transcurre ésta, nuestra vida.

La puerta del mal en el mundo ha sido abierta por el hombre a través de su libre albedrío, no por Dios que sólo lo permite para que exista justamente el libre albedrío. Si el mal no existiera, el hombre no podría elegir y carecería del mérito de su propia determinación y elección. Sin opciones posibles entre el bien y el mal, el hombre no podría ejercer su libre albedrío.

Claro es que Dios hace que nuestra existencia sea soportable (de lo contrario nadie se salvaría), dotándonos de un cuerpo y una espiritualidad adecuados para soportar el dolor y el mal. Pero a través del Dolor y del Mal, el hombre crece espiritualmente. En realidad deberíamos tener la conciencia plena de que esta vida es como nuestra niñez existencial. Han de sucedernos muchas cosas (algunas sin explicación aparente), pero absolutamente todo lo que nos suceda forjará nuestra espiritualidad.

El problema humano radica en que el hombre cree que debe ser plenamente feliz en esta tierra, lo que NO ES CIERTO.

En esta tierra el hombre debe transcurrir sus días en un equilibrio frágil entre momentos de alegría y momentos de dolor. Los momentos de oscuridad del alma se intercalan con momentos de luz.

Nada hay en esta tierra que sea pleno y perfecto porque el Pecado Original quebró esa armonía idílica para introducir el mal en el universo.

Expectativas sobredimensionadas

Cuando el hombre sobredimensiona sus expectativas pensando en términos de felicidad, tiende a frustrarse rápidamente y termina por abandonar aquello que le provoca malestar:
  • el padre que no enseña ni guia a sus hijos termina por perder la paciencia y se vuelve castigador y ausente
  • el amor idilico del matrimonio desaparece y se llega al divorcio porque no hay felicidad completa y permanente o porque un esposo no escucha al otro
  • el empleado se aburre del trabajo y haraganea en internet cuando el jefe no está
  • el político complementa sus ingresos robando porque sabe que no lo volverán a elegir
  • el excluido siente que nunca podrá avanzar por sus medios y justifica robar o usurpar
  • el estudiante piensa que no tiene posibilidades laborales reales y deja de estudiar
  • el profesor piensa que los estudiantes no estudian y deja de enseñar
  • la niña embarazada se abruma porque piensa que un niño le arruinará la vida y aborta
  • el ciudadano cree que el politico le roba y no paga impuestos
  • el comerciante sabe que tiene mercadería fallada, no quiere perder dinero y se la vende a un cliente inocente
  • el cliente sabe que rompió el equipo por descuido y trata deshonestamente de hacer valer la garantía
Podría seguir por horas a través de ejemplos reales de gente con la que he convivido, escuchado y muchas veces aconsejado. La lista se haría interminable, pero son ejemplos que intentan hacerle ver que en realidad el hombre elude aquello que cree que está mal y que le provocará alguna incomodidad. Su frustración se ha sobredimensionado. Su capacidad para comprender que en la vida DEBE tener problemas ha desaparecido. El hombre DEBE convivir con el dolor, el mal, la angustia y la oscuridad espiritual para crecer interiormente.

Muchas veces el hombre cree que la felicidad es algo que nunca logrará poseer y en ese momento comienza la irritación de la desesperanza y aflora lo peor del hombre:
  • el mal pobre que desea el mal al rico por envidia
  • el mal rico que quiere aumentar su riqueza pagando salarios de hambre
  • el mal compañero que trata de perjudicar a sus pares para ascender porque no cree que sus méritos sean suficientes
  • el alumno que copia en un examen
  • el profesor que "sanatea" una clase porque no la preparó con anticipación
Los ejemplos se pueden multiplicar...

Lo cierto es que la vida SIN PROBLEMAS, SIN DOLOR....NO EXISTE. Lo normal es que el mal se cruce en la vida del hombre porque desde que el hombre le abrió las puertas, Dios lo ha incorporado al Plan de Salvación como un elemento clave para fortalecer su espiritualidad.

Ni el mal ni el dolor ni la muerte física pueden ser eludidos por el hombre. Pero la buena noticia es que la muerte física del hombre es la gran igualadora... porque después de esta etapa está el destino definitivo del hombre. El dolor del crecimiento será entonces cosa del pasado y la existencia transcurrirá junto a Dios para los que sean salvados.

Todo comienza con "un poquito menos"

Cuando el hombre baja sus expectativas porque la doctrina de Cristo "es muy estricta" y las Iglesias piensan en "vamos a aggionarnos porque necesitamos público", empiezan los problemas en las civilizaciones. Tal cual acontece ahora.
  • el estudiante estudia para aprobar, no para saber
  • el profesor asiste a clase para que le paguen pero no porque le gusta enseñar
  • el empleado trabaja para cobrar el sueldo no para aportar su experiencia y capacidad a la empresa
  • los casados entran al chat para fantasear con otras personas porque en realidad "no están engañando a sus esposos/as"
  • no se forman a los hijos en contenidos espirituales porque "basta con el ejemplo"
  • pensar que los hijos "es mejor que consuman cerveza en vez de vino o bebidas blancas"
  • pensar que "no es tan grave fumar marihuana porque no es lo mismo que la cocaína"
  • pensar que los chicos o chicas que tienen más de una novia/o son "pícaros y no es tan malo"
  • pemitir el trato irrespetuoso y grosero entre miembros de la familia "porque nos conocemos bien y sólo lo hacemos adentro de casa"
Añada aquí sus propios ejemplos.

Conclusiones ¿es posible revertir el problema?

Puede parecer un trabajo imposible, lo admito. Pero en realidad, si se analiza, es un detalle sin importancia porque depende de cómo hagamos el trabajo.

Si el hombre hace el trabajo adecuadamante, Dios permitirá que se revierta la situación actual... Suena a pensamiento infantil? Puede ser... pero nace de la confianza que deberíamos tener en la Providencia de Dios.

Honestamente no espero grandes cambios culturales... creo que esos tiempos terminaron y hemos vuelto a las catacumbas. Hoy el estado actual requiere de otro tipo de predicación. Puerta a puerta, hombre a hombre. Hoy es el tiempo de los Soldados de Cristo, preparados para hacer un trabajo silencioso, desapercibido... humilde.

Un trabajo que involucra conquistar alma por alma que requiere de hombres formados sólidamente en doctrina, teología y filosofía, que conozcan los principios generales de todas las religiones y que tengan un espíritu a prueba de decepciones y fracasos.

El trabajo de predicación nunca fue tan duro como hoy en día. Los principios de Cristo son impopulares porque no puede ser de otra manera: se oponen al libertinaje, a la desvalorización humana, a la degradación de valores, exaltan la tradicion, el patriotismo, el valor de la vida humana, el arrojo, la lealtad, el amor de caridad.

Suena paradójico, pero esta es la mejor época para la predicación porque estamos ante la misma situación de la Iglesia Primitiva: finalmente hemos vuelto a nuestros orígenes.

Debemos conquistar almas una por una, luchar contra valores notoriamente opuestos al gusto de los hombres actuales. No debe ser de otra manera. Debemos luchar como soldados convirtiendo a todos los que podamos empezando por nuestros seres cercanos: esposos, hijos, padres, parientes, amigos.

Esta es entonces, la mejor época de la Historia Humana: es la época del Soldado de Cristo.

Lucha por Cristo... ¡Tenemos un Mundo por Conquistar!

AMGD



Bibiografía Recomendada:

Santo Tomás de Aquino: Suma Teológica, Suma Contra Gentiles, The Pocket Aquinas
Marie-Joseph Nicolas: Compendio de Teología (Biblioteca Herder - Tomo 196)
Carlos Sacheri: El Orden Natural (Ediciones del Cruzamante)

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