sábado, 16 de octubre de 2010

Filosofía: Aspectos comunes de la filosofías actuales


Aspectos comunes de la corrientes filosóficas actuales

De las corrientes filosóficas actuales se pueden extraer algunos aspectos comunes que suelen impregnar a la mayor parte de las corrientes de pensamiento actual. Toda estas ideas se han ido acentuando con mayor o menor énfasis a partir de la revolucion socialista europea:

  • Un aspecto que destaca es el de la ANGUSTIA: las corrientes filosóficas se caracterizan por ser dramáticas. El dramatismo que promueve la angusta existencial proviene principalmente de la excesiva dependencia de fenómenos medibles y observables. Al negar la posibilidad de estudiar el aspecto sobrenatural del ser humano, las bases lógicas de las corrientes filosóficas que se fundan en fenómenos naturales, desconocen el aspecto atemporal y sobrenatural de la escencia humana. Por este motivo las respuestas generadas en filosofías naturalistas provocan una respuesta de perplejidad al no poder responder las preguntas existenciales del hombre. Esto lleva a la inquietud, a la falta de certeza, a la inseguridad de la vacilación angustiosa. Nunca se ha visto tanta vacilación y discusión metafísica en la ciencia como se ha visto desde la fundamentación de la física cuántica y la mecánica cuántica, base científica del orden del universo y de la creación. Esa herida nunca cerrará hasta que la comunidad científica comprenda al universo como una parte del Orden Eterno de Dios y a la mecánica cuántica como la Acción deliberada de Dios que Sustenta a la Creación hasta la finalización del marco histórico humano que cerrará en la Parusía.
  •  Otro aspecto es el de TEMPORALIDAD UNIVERSAL: los temas que tratan las filosofías abarcan tópicos cruciales para el entendimiento del orden natural, del rol del hombre en el marco de la historia, de la fundamentación del orden universal y del objeto mismo de la creación que no es otro que el de la redención humana. Los filósofos actuales tratan estos temas desde un punto de vista urgente haciendo énfasis a las situaciones y las crisis actuales, sumergiéndose en la temporalidad de los problemas acuales. Tratan de resolver problemas inmersos en su propia temporalidad y perspectivas personales, intentando responder a problemas generales desde una óptica personal e individual... muchas veces intentando responder inquietudes personales. El peligro de estas tendencias es evidente porque buscan universalizar respuestas impregnadas de temporalidad intentando hacer valer principios que pueden responder cuestiones actuales como patrones de conductas universales. Es por eso que la fundamentación del conocimiento y de la moral, terminan pasando de moda. El pensamiento y la fundamentación del hombre respecto a sus problemas existenciales es atemporal y universal, ciertamente, pero el juicio, la crítica y los modelos de vida conductales deben sustentarse en sólidas bases atemporales que funden una estructura valorativa y moral universal que abarque todas las épocas humanas porque las inquitudes existenciales humanas fueron, son y seguiran siendo las mismas para todos los hombres de cualquier época. Cualquier filosofía que brinde principios temporales se agota y envejece para terminar de "pasar de moda". El valor de la vida humana, la familia, los afectos, el patriotismo, la condición humana, los derechos humanos para víctimas y victimarios, el honor, la lealtad, la veracidad, la fidelidad, el valor y muchos otros aspectos son universales y atemporales. Una filosofía debe ser sólida, universal y atemporal para comenzar a construir respuestas que brinden certeza a la psicología humana. Sólo a partir de ese punto se construirá una estructura sólida que satisfaga al hombre.
  • Otro aspecto claro es el FACILISMO y la BENEVOLENCIA JUSTIFICATIVA: dependiendo del gurú de turno y de las tendencias de la industria editorial, se dice lo que los hombres quieren oír. Desde las nuevas tendencias económicas, pasando por la popularización de la pseudo-metafísica ("Metafísica y Saint Germain"), intentan convertir al hombre en un espíritu religioso para que resuelva el problema del mal en el mundo desde una perspectiva simplista: el mal está en los otros, no puede contaminarnos si seguimos algunas reglas sencillas de vida e intentamos comprender nuestra propia psicología. A veces intentan la purificación a través del ejercicio intelectual, convirtiéndose en fariseísmos extremos. Otras veces justifican el mal con argumentos arbitrarios que ahogan el grito de la conciencia (abortistas y el derecho de la mujer a controlar su vida). Postulan la purificación a través del pecado. Crean falsas místicas purificativas indicando que la esperanza es el hombre o el superhombre que se apoya en la supremacía racial, moral o històrica (Nietzche). En sí mismas estan tendencias no soportan un análisis profundo desde la metafísica ni la teología clásica, pero se popularizan y arraigan a expensas de la ignorancia de aquellos que las proclaman y de aquellos que las siguen, habida cuenta que de por sí, el común de la gente posee escasos conocimientos teóricos y prácticos de la propia religión que profesa (si es que la profesa).

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