sábado, 21 de agosto de 2010

El misterio de Dios y el hombre

Foto: El hombre no puede comprender por sí mismo la totalidad del misterio de Dios


Teología: El Misterio de Dios Y el Hombre

Si la mente humana se abandona exclusivamente a sus propias fuerzas obtiene una idea insatisfactoria de Dios al verse imposibilitada de encontrar respuestas coherentes a la realidad que vive y percibe.

El deseo natural del hombre es ver a Dios con el sentido propio de la inteligencia. No es un deseo malo en sí mismo, pero se ha de ser cuidadoso porque los límites que la naturaleza humana le impone al ser humano le limitan en cuanto al conocimiento de todo aquello que le supere en grado extremo.

El hombre fue creado para aprender gracias a sus sentidos. La manera de comprender y estudiar de la mente humana se parece un poco a la forma que un cocinero mira el interior de una cebolla:  abriendo capa a capa su interior, descubriendo paso a paso lo que hay partiendo de la superficialidad y llegando al interior. Al descubrir la interioridad toda de las cosas, el hombre analiza con la ciencia humana lo que ve y comprende los principios funcionales de aquello que observa.

Una vez que la mente ha comprendido a partir de los sentidosy las formas, las ciencias le ayudan a entender cómo funcionan las cosas y sus principios para finalmente incorporar el conocimiento de lo estudiado a su interioridad.

Esa forma de estudio está muy bien para la observación y el estudio natural del mundo material de nuestro universo. Pero Dios trasciende el tiempo y el universo. Las cosas son como son porque Dios así las pensó. Los objetos y toda la creación, así como las ciencias que rigen sus leyes son de acuerdo a cómo las pensó el Creador. Hay una diferencia abismal entre el hombre y Dios.

Haciendo un paralelismo absurdo podríamos pensar en cómo una hormiga pensante (si la hubiese) podría interpretar el pensamiento humano. ¿Cómo una hormiga podría interpretar lo que piensa un hombre? Desde su propio mundo, sus motivaciones, su psicología.. ¿Cómo podría entender lo que sucede en la interioridad del hombre? Dejada a su suerte, la hormiga sólo podría tener una idea extraña de ese inmenso ser que le amenaza... ¿Cómo podría saber que ese horroroso y amenazador ser piensa, ama, siente compasion, tiene nobleza, sufre, persigue el bien? Habría demasiadas diferencias entre estas dos creaturas para establecer tan siquiera un vínculo o un lazo de comunicación...

Dejada a su propia suerte, la hormiga sólo podría tener temor y una idea completamente desvirtuada porque sus propios límites físicos y psíquicos como el tamaño, el cerebro, la estructuralidad intelectual de su pensamiento, la psicología propia de su interioridad y de su especie serían barreras infranqueables para ella.

La única posibilidad real de comunicación sería posible sólo si su hermano mayor (el hombre), con una estructura científica, mental, psicológica y social más avanzada, encontrara el medio idóneo de comunicarse con las hormigas en un nivel comprensible para ellas como especie.

Ese lazo, ese vínculo sería un puente tendido entre dos especies que generaría la única posibilidad de que las hormigas entendieran al hombre como tal.... Sólo así podrían las hormigas entender las motivaciones de los hombres... motivaciones que a veces podrían generar respuestas que serían incomprendidas y aún dolorosas.

Un vínculo... un puente... un lazo fraternal... Un único medio para lograr que aquellos que tienen límites naturales impuestos en la creación terrena puedan superarlos al mirar la vida y la creación con la mirada eterna de su Creador.

La humanidad necesitaba ese vínculo para conocer por Revelación a su Dios... y Dios envió al Verbo encarnado como hombre.

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