sábado, 22 de mayo de 2010

Origen de las sectas gnósticas


Foto: Las sectas gnósticas niegan la universalidad del mensaje y de la salvación.


Origen de las sectas gnósticas:

El término Gnóstico deriva de la palabra griega Gnosis, que quiere decir Conocimiento. Gnóstico es considerado aquel que tiene conocimiento. Desde el punto de vista del cristianismo, se considera gnóstico a aquel que alega conocer secretos que pueden conducir a la salvación.

Para los grupos gnósticos, la salvación no viene como consecuencia de la fe y de las buenas obras que se realizan como producto de esa fe, sino por el conocimiento que se tenga de la verdad.

Las sectas gnósticas proponen entonces, conocer la verdad acerca de Dios y del mundo en el que vivimos. Para un gnóstico, el mundo no conoce en realidad a Dios ni a la verdad que llevó a la creación del Universo, de la Tierra o de la Raza Humana.

Los gnósticos predican la existencia de una realidad que es desconocida por el resto de los hombres, haciéndose poseedores de la única interpretación válida de la realidad de Dios y la Creación.

Al inicio del Cristianismo hubo una gran proliferación de sectas gnósticas que luchaban intelectualmente por imponer su interpretación de la verdad. Diferían entre sí en muchos aspectos generales y particulares pero en todos los casos alegaban poseer una verdad que no era evidente para el mundo. Actualmente existen muchos grupos religiosos que defienden posturas iguales o semejantes a esas sectas y grupos de las primeras épocas del cristianismo.

Las sectas intentaban por muchos medios dar a conocer su mensaje y convertir a los creyentes, por lo que apelaban a múltiples medios de difusión, pero por sobre todo, algunos grupos trataban de validar su mensaje atribuyéndole a Jesús dichos, obras o signos que validaran los argumentos que esgrimían. Cuando comenzaron escribirse las enseñanzas de Jesús, algunos grupos gnósticos escribieron sus propios evangelios con el fin de dar un soporte argumental a sus teorías, tratando de hacer ver que era el mismo Cristo el que validaba sus posturas, dando así origen a los Apócrifos.

Así es que los grupos gnósticos impulsaban e impulsan actualmente un conocimiento que no es general, sino destinado a un grupo reducido de iniciados o privilegiados. Propugnan un conocimiento especial sobre el origen del hombre, sobre cómo evolucionó hasta la actualidad y de cómo salvarse para regresar a nuestra morada original.

Desde el punto de vista práctico adolecen de una marcada tendencia a la negación de la Justicia celestial al negar que el conocimiento está disponible para todos los hombres y que la salvación es una posibilidad real que Dios otorga a los hombres sin importar el grado de conocimiento que posea. Para los gnósticos sólo los iniciados o los que posean el conocimiento se salvarán. También niegan la universalidad del mensaje de Jesús al pretender que el mensaje solo puede ser comprendido por los iniciados en la doctrina gnóstica.

En cierta forma, los gnósticos fueron los creadores de un fariseísmo intelectual: para los fariseos, sólo importaban las formas exteriores y las regulaciones, no la fe. Para los gnósticos, sólo importa el conocimiento de cómo interpretar la realidad sin importar la fe ni las obras.