sábado, 17 de abril de 2010

El canon

Foto: la Biblia es para el hombre el punto de contacto con la realidad histórica de Cristo


El Canon

Se llama Canon al conjunto de libros de la Biblia que la Iglesia reconoce como inspirados:

  • 46 Libros del Antiguo Testamento
  • 4 Evangelios
  • Los Actos de los Apóstoles
  • 21 Epístolas
  • El Apokalypsis

Algunas biblias protestantes suprimen la Epistola del Apóstol Santiago debido a que Lutero sospechó siempre de la autenticidad del libro, aunque sin fundamento seguro porque argumentó que no seguía el estilo del resto de los libros sin someterlo a un estudio riguroso.

Algunos autores argumentan que en realidad Lutero desacreditó al libro por la referencia explícita a que todo tipo de fe sin obras no es considerada meritoria a los ojos del Señor según se expresa el apóstol: "Pues como el cuerpo sin el espíritu es muerto, así también es muerta la fe sin obras" (Edición Nacar-Colunga en Santiago 2,26 ; véase también Santiago 2,14-26). Esta epístola contradecía totalmente su teología basada en la justificación por la fe y no por las obras.

Lutero también rechazó a la Epístola de San Judas Tadeo, la Epístola a los Hebreos y al Apokalypsis y terminó declarando a los tres evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), a los Actos de los Apóstoles y a algunas epístolas de Pablo como semicanónicos, lo cual resultó completamente absurdo, porque los escritos o son inspirados o no lo son,de ningún modo se puede considear un escrito medio-inspirado o semi-inspirado.

El Nuevo Testamento se divide en:

  • Libros Protocanónicos, que fueron reconocidos como inspirados desde el principio por toda la comunidad de la Iglesia
  • Libros Deuterocanónicos, de los que algunos dudaron al principio, pero que fueron incorporados posteriormente al demostrarse su autenticidad.

Los Deuterocanónicos son:

  • La Epistola a los Hebreos
  • La Epístola de Santiago
  • La Segunda Epístola de Pedro
  • La Segunda Epístola de Juan
  • La Tercera Epístola de Juan
  • La Epístola de San Judas Tadeo
  • El Apokalypsis de San Juan

Autenticidad del Canon y Apócrifos

Para probar la autenticidad se han estudiado diversos aspectos tales como el criterio de unanimidad de las primeras Iglesia, el testimonio de los Santos Padres, las citas de textos en  escitos que son reconocidamente inspirados y listas o fragmentos de listas que han llegado hasta nuestros días.

Uno de los documentos de prueba más importantes es el Fragmento Muratoriano, que es un códice latino que data del siglo VI encontrado por Ludovico Muratori en la biblioteca de Milán. Este documento es una transcripción de un documento mucho más antiguo, en el que el autor afirma haber vivido durante el pontificado de Pío I (140 - 150 dC). se le llama fragmento porque está mutilado al principio y al final, pero se puede leer en latín la lista de libros reconocidos por las Iglesias occidentales en esa época.

En este fragmento están mencionados todos los libros del nuevo testamento excepto las Epístolas de Santiago, la 3º Epístola de Juan, las 1º y 2º epístolas de Pedro  y la Epístola a los Hebreos. Nada contradice a la posibilidad que estos libros hayan sido mencionados en el fragmento final que ha desaparecido.

El documento detalla y distingue los libros inspirados de otros que son venerables pero no inspirados. De los inspirados dice que provienen del Espíritu Santo.

Unos fragmentos finales de tres evangelios fueron aceptados como inspirados con posterioridad debido a que esos fragmentos faltaban en algunos códices antiguos y por lo tanto fueron puestos en duda al principio:

  • El fin del Evangelio de San Marcos (XVI, 9-20)
  • La narración del Sudor de Sangre que hace Lucas (XXII)
  • El episodio de la adúltera perdonada en Juan (VII,53;VIII,11)

San Agustín afirma que en realidad el episodio de la adúltera se omitió en algunos códices latinos porque la moral romana era muy estricta y el perdón de Cristo del adulterio resultaba muy escandaloso para los romanos, por lo cual algunos sacerdotes lo omitían.

En artículos posteriores haremos referencia a la cuestión sinóptica que resumen 300 años de investigación, estudio y verficación sobre los Libros Sagrados. La discusión y la investigación han concluído por determinar la autenticidad del canon y podemos estar seguros que los libros que forman parte de la Biblia son escritos inspirados y que sin duda ese ha sido el sentimiento de la Iglesia Primitiva.

Evangelios Apócrifos

Junto a los cuatro Evangelios Canónicos, han llegado hasta hoy unos 62 evangelios que no han sido reconocidos por la Iglesia como parte de la revelación cristiana.

Algunos de estos evangelios fueron escritos para defender o intercalar errores, vale decir, validar doctrinas algunas veces heréticas. Esto no quiere decir que todos los apócrifos sean disparatados o malos, pero ciertamente no fueron escritos inspirados por el Espíritu Santo ni forman parte de la revelación de Dios al hombre. En algunos casos se redactaron con el fin de responder a la curiosidad de los fieles de conocer detalles y pormenores que no se pueden encontrar en los auténticos evangelios. En otros casos la idea malintencionada fue la de validar doctrinas que no tenían respaldo histórico, doctrinal ni teológico.

Los Santos Padres hicieron uso de algunos de loa apócrifos más respetados. Varias creencias sostenidas en la tradición popular cristiana tienen en los apócrifos su sustento, en algunos casos son pormenores que quizá sucedieron realmente.

Algunos apócrifos alcanzaron tal reputación que llegaron  a formar parte de algunas Biblias católicas, como por ejemplo La Oración de Manasés, el 3º Libro de Esdras (histórico) y el 4º Libro de Esdras que es un apocalipsis.

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