sábado, 14 de noviembre de 2009

Teología: Naturaleza de la Revelación Cristiana

Foto: El cristianismo es la consumación de judaísmo


Naturaleza de la Revelación Cristiana

Desde un punto de vista teológico y espiritual, el cristianismo es la consumación del judaísmo. Mientras que otras religiones hacen referencia a revelaciones divinas personales, a tadiciones sagradas o a elegidos que asumen el papel de portadores de la revelción divina al modo de profetas, el cristianismo (junto al judaísmo), hace de la revelación divina al hombre, el punto de partida de su práctica y el fundamento de su fe.

Que Dios se revela quiere decir que se da a conocer al hombre, específicamente a su inteligencia, corriendo el velo de sus misterios y acercando al hombre el pensamiento divino.

Sin duda, y a pesar de las corrientes filosóficas y aún teológicas modernas, la mente humana puede elevarse por sí misma hastaun cierto conocimiento de Dios. Esta afirmación es válida aún para las corrientes de pensamiento teológico que invaden y contaminan a la Iglesia Católica actual intentando demostrar que el hombre puede abstraerse de Dios para conocerle en su totalidad.

La idea de Dios a la que llega la mente humana parte del conocimiento de las creaturas que es ciertamente limitado para comprender por sí misma algunos conceptos tales como el de plenitud, perfección, absoluto e infinito.

Desde el punto de vista práctico, ningún concepto humano puede expresar lo que el ser sin límites es en si mismo. NI la mente ni el intelecto humanos son capaces de entender la totalidad de la plenitud del ser de Dios. Mucho menos pueden penetrar en la profundidad del pensamiento divino para conocer los designios de su voluntad.

La vía de la razón pura sólo permite conocer los límites de nuestro propio intelecto y nos arroja a una comprensión limitada y distorsionada de Dios. Nos arroja más luz sobre lo que no podemos conocer que sobre lo que sí podemos entender de El.

Justamente la revelación sobrenatural que Dios mismo hace de sí mismo, permite a la inteligencia acceder a lo inaccesible para su naturaleza.

Lo primero que Dios le revela al hombre es justamente los limites de lo que la razón humana le permite comprender para entender que el acto de fe parte es justamente el mérito más preciado que tiene en el ámbito del ejercicio de su libre albedrío.

Que Dios existe, que se ocupa del mundo y del hombre, que un alma inmortal habita en el ser humano es demostrable e inteligible. Pero el conocimiento adquirido por el hombre a partir de la revelación, permite perfeccionar el conocimientos de las verdades adquiridas por medios naturales y comprender el accionar divino a partir de la comprensión de la mente de Dios.

La idea de Revelación supuso una revolución en el pensamiento humano. La Revelación no desmiente nada de lo que la mente del hombre descubre a través de sus fuerzas naturales, pero le permite visualizar una faceta nueva y distinta de esa verdad a la luz de la verdad divina.

La acción divina en el interior de la mente se produce bajo la forma de palabras escuchadas o imaginadas debido a que todo aquello que emana de la mente de Dios tiende a expresarse en palabras.

En teología se da el nombre de palabra a todo lo que sea comunicación directa y viva de una mente a otra, independientemente de si median vocablos o signos sensibles.

La revelación se trata de cómo Dios habla a la criatura haciendo que surja en ella, como viniendo de él, lo que él piensa y sabe.

La revelación es escencialmente personal porque la palabra de Dios de trasnmite entre personas ( de Alguien a alguien). Es una comunicación de Dios a un individuo concreto a través de una experiencia absolutamente personal.

En ocasiones la revelación puede llegar a un gran número de personas, o puede ser que varias personas reciban preparaciones de que será revleado posteriormente. A veces algunos individuos junto a la revelación reciben la orden y la misión de procalamar y transmitir esa verdad, recibiendo el nombre de profetas.

Los profetas son intermediarios de una revelación que se dirige a la humanidad entera porque Dios se revela al hombre entero porque es la hombre al que salvará. Esto que se ve en los profetas, se ve con toda su fuerza y evidencia en Jesús.

La Revelación no implica siempre que se adquieran nuevos conocimientos porque a menudo puede ser que se reagrupen conocimientos para adquirir un sentido nuevo, que sería propiamente lo revelado.

Los conocimentos y la inteligencia del hombre le permiten obtener conocimientos y verdades enmarcadas en el ámbito de los sentidos, pero a partir de esa construcción humana de saber, Dios crea una verdad completamente distinta, sobrepasando por completo a aquella que se había llegado por uno mismo.

Dios no puede introducir nada en la mente del hombre si no es en forma de ideas humanas. Lo puede hacer a través de ideas infusas o mediante conceptos precursores revelados por El mismo.

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