sábado, 5 de septiembre de 2009

Teología: Signos visibles de la Revelacion en el mundo

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Signos visibles de la Revelacion en el mundo

El hombre, bajo lo que se denomina "Economía de Testimonio" puede buscar los distintos signos que Dios pone a su disposición para poder llegar a la Revelación. Pero es importante entender que la Revelación no es un simple acto pasivo en el que el  hombre recibe la verdad revelada en su intelecto, es también una acción interna del Espíritu que actúa por la Gracia.

Para el hombre, la búsqueda de Dios es natural y esa búsqueda le lleva a entender el misterio de su existencia personal y la razón de su ser. Sin esa búsqueda la angustia invade su alma generando la desesperación y el hastío del hombre moderno. Por sí mismo (a través de la razón) , el hombre no puede comprender la naturaleza divina porque la razón no le permite entender a Dios como un ser personal ni comprender el misterio del mal, el pecado ni el desorden universal. Al no poder explicar estos hechos, concluye que Dios es remoto e inaccesible.

Para evitar la perdición del hombre, la acción del Espíritu se constituye en un verdadero faro de luz que el Creador graba en los hombres para que inicien su búsqueda interior ("Nos has hecho para tí, Dios mío y nuestro corazón está inquieto hasta que no repose en ti").

Al iniciar la búsqueda de Dios, el  hombre comprende la trascendencia de su propia existencia, su rol en la creación y el orden natural que rige al universo.
En sí mismo, ese "faro" es un testimonio por lo que todo hombre es para sí mismo un testigo calificado. Los teólogos han dado en llamar a esa luz interior como "revelación primitiva" o, como afirman algunos teólogos, "instinto de fe".

Pero como la búsqueda necesita un camino, a través de la Providencia es que el Creador se revela y por ello algunos autores dicen que Dios se ha revelado al hombre de diversos modos:
  • Instintivamente a través de la "revelación primitiva" o el "instinto de fe".
  • Naturalmente, como dice San Pablo en Romanos 1,19-20 "Porque lo que puede conocerse de Dios lo tienen a la vista: Dios mismo se lo ha puesto delante. Desde que el mundo es mundo, lo invisible de Dios, es decir, su eterno poder y su divinidad, resulta visible para el que reflexiona sobre sus obras, de modo que no tienen disculpa"
  • Históricamente en los relatos  bíblicos, en los milagros, en las apariciones marianas, en las alocuciones interiores, a través de los santos, etc.
  • A través de Jesús, el centro de nuestra historia humana y personal.
La "Economía de Testimonio", como le llaman los teólogos, no es otra cosa que la Providencia de Dios actuando por y para el hombre a través de múltiples medios para darle la posibilidad de tomar contacto con  Su verdad, la única. Es Dios mismo que espera el retorno del hombre a su origen.

Para el hombre existen miles de testimonios desde el nacer. Los  propios padres son un testimonio de la existencia de ese amor porque a través de la procreación Dios le concede al hombre el privilegio de mantener su obra.

 Como bien dice San Pablo: aquellos que no ven testimonios no tienen disculpa. En las comunidades actuales suele haber no carencia de testimonios (porque siempre los hay), sino incapacidad personal de reconocer esos testimonios. El púlpito y la predicación deberían ser los  mejores remedios para combatir esa ceguera, pero lamentablemente a veces no existe la predicación y en ocasiones desde el púlpito la voz no es tan fuerte como para ser escuchada.

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